Los refugios de Santiago: Oasis al aire libre

La ciudad brilla, golpea el sol y el aire está contaminado, pero aprovechamos lo que va quedando del verano, que siempre se respira de forma distinta. El calor acompaña durante el día y la noche, agobiando el trabajo de algunos y el estudio de otros. El año ya comenzó pero es en este mes donde todos volvemos a entrar en el engranaje de nuestras vidas laborales o estudiantiles. La furia de la ciudad se hace sentir en su máximo esplendor y una cachetada nos golpea y nos sitúa de vuelta en la realidad.

Para los que trabajamos, estudiamos o vivimos en Santiago, los sitios nos parecen siempre conocidos, casi familiares, no los percibimos y lo que la gente no acostumbra hacer, es buscar desconectarse dentro de la misma ciudad. Cree que esta no tiene rincones donde poder apagar la rutina o desprenderse del tedio de su trabajo, pero lo que no sabe (o no quiere saber) es que hay varios lugares dentro de la capital que nos ayudan a combatir este día a día y que no es necesario viajar mucho para encontrarlos sino que están insertos en Santiago y que no solo podemos visitar en verano pero que sí tienen un aura distinta en esta época del año.

Cerro San Cristóbal (Parque Metropolitano de Santiago)

Rodeado de turistas y deportistas durante todo el día, el gran pulmón de Santiago, siempre te recibe frondoso y alegre. Desde hace ya un siglo que el Parque Metropolitano funciona como un oasis para la comunidad. Utilizado en un comienzo como cantera de piedras para la construcción, este lugar pasó a ser en nuestro días, uno de los parque urbanos más grandes del mundo. Cada vez que subes el cerro, es como si fuera la primera vez. Los rostros de sorpresa y ansiedad se hacen notar en la fila del funicular.

Una vez en la cima, la ciudad se vuelve pequeña y gigante a la vez. Lo diminuta que se ve una casa desde ahí o mirar al horizonte y seguir viendo la capital, hacen de la vista una linda experiencia. Un refresco puede ayudar para recargar energías y es aquí donde el mote con huesillo es la estrella del lugar.

Un antiguo nuevo atractivo ya se veía desde las faldas del cerro y es lo que se viene en mente para bajar de la cima. Es el teleférico que ha acompañado la ciudad desde el año 1980 y que por motivos de mantención fue clausurado en el 2009 y posteriormente re inaugurado el año recién pasado.  El paseo te entrega un paisaje emocionante, ya que puedes comparar un Santiago edificado hacia el sur y una ciudad completamente distinta hacia el norte, donde las diferencias en la modernidad de la ciudad se ven de manera muy notoria.

Ya en las faldas del cerro, comienza a bajar la adrenalina de estar en las alturas, el sonido de la ciudad se hace presente y acompaña el camino de regreso, pero el coloso y sus árboles te sigue observando acompañándote por tu trayecto en la capital.

Parque Quinta Normal

Ubicado en plena calle Matucana, este Oasis es Inaugurado en el año 1841 por Manuel Montt. Este parque nace como un fundo territorial al poniente de la capital para funcionar como centro de experimentación y educación agrícola (su nombre proviene por la similitud con los quintos pagados por las haciendas en la colonia española). Con el tiempo, el parque se transformó en un espacio para la sociabilidad y funcionó también como lugar para la natación (con la pileta pública más antigua de la capital), el tenis y el fútbol.

En el día de hoy, entrar en este espacio urbano se ha transformado en un paraíso a la hora de buscar un refugio en la ciudad. Por su entrada principal en Matucana, podemos ver distintos chorros de agua que te dan la bienvenida y que los más pequeños utilizan para capear el calor. Buscando alguna sombra para descansar, te puedes topar con distintos vendedores ambulantes que te ofrecen algunos tentempiés o quizás alguna alternativa a los típicos almuerzos a la hora del medio día.

Rodeado no tan solo de vegetación, el parque está a la merced de alrededor de 7 museos de distintos ámbitos de las artes y las distintas ciencias. Además cuenta con un lindo fósil olvidado de su pasado. El invernadero es la fiel evidencia del primer objetivo de este lugar. Hecho para el estudio y conservación de plantas exóticas, este espacio ha sufrido el abandono desde el año 1995 y su deterioro se contrasta con lo lindo del parque y lo ubica como otra pieza más de museo que te ilusiona a que en algún momento, ese hermoso espacio pueda volver a tener la vida que en algún momento albergó.

Parque del cómic de San Miguel

Recorrer la gran avenida es un hábito desde que existe el camino del Inca y que se usaba como ruta para llegar al pucará del cerro Chena. Muchos siglos después esta concurrida calle pasó a ser una de las avenidas más grandes e importantes de la capital. Acompañado por el pasar diario de miles de vehículos y micros a lo largo del día, este parque tiene una mística especial. Ya que incluso con una concurrida arteria capitalina a su costado, este lugar tiene un espacio distinto, tiene un museo al aire libre que hace volver a la infancia a muchos adultos y les enseña a muchos infantes cómo era la niñez de sus mayores.

El parque del cómic se inaugura el año 2006 en plena comuna de San Miguel en honor a Pedro Subercaseaux, considerado el creador de la primera historieta de Chile, Federico Von Pilsener y cuenta con casi cien viñetas de cerámica y alrededor de cinco estatuas que hacen un recorrido a la historia de las viñetas más reconocidas en la historia de nuestro país.

Familias enteras caminando por las vitrinas al aire libre del lugar. Los niños ríen viendo las ilustraciones y a cada rato ves a distintas personas, casi haciendo fila, para sacarse fotos con Ogú, Pepe Antártico o la gran estrella del lugar, Condorito. Parejas después del recorrido, buscan ser cobijadas en las sombras de los árboles mientras de vez en cuando, a lo lejos, puedes escuchar distintos eventos musicales o infantiles que le dan aún más vida a las esculturas del lugar.

No hace falta buscar tantos refugios afuera de Santiago. Claro está que muchas veces cambiar de aire es lo mejor para buscar un relajo, pero que no nos quede la idea de que acá en nuestra capital, no existen lugares que nos entregan descanso e historia al mismo tiempo. Los invito a disfrutar de nuestra ciudad, ya que hay mucho por recorrer y por observar.

 

 

Submit a comment