La Brecha: El llamado urgente

El escepticismo de la Generación Literaria de 1950 es el contexto cultural desde el cual Mercedes Valdivieso se instala para entregarnos una obra que se adjudicaría un carácter fundacional para el feminismo hispanoamericano. La escritora nacida en Santiago construye una historia cuya protagonista anónima condensa las esperanzas de esa evasiva libertad que permite el patriarcado. La Brecha es una historia de éxito; nos conduce a través del desarrollo personal de una mujer que, contra todo consejo, emprende una vida independiente en medio de una sociedad que ve al matrimonio como única alternativa.

La historia nos ofrece una mirada a la posición social —o falta de la misma— de las mujeres chilenas en la década de los sesenta. La presión familiar lleva a la protagonista a casarse, conociendo apenas al hombre con el que todos esperan que pase el resto de sus días y dedique la mayor parte de sus horas. Tras un embarazo no deseado, pero que debe llevar igualmente a término, el personaje central comienza a sentirse cada vez menos dueña de su cuerpo y su vida, malestar que la empuja finalmente a pedir la nulidad. Con el apoyo de amigos, introducidos a través de diálogos directos, pero principalmente gracias a su propia determinación, consigue mantenerse económicamente a ella y su hijo, en quien el alguna vez celoso padre ha perdido total interés.

La sucesión de los hechos, narrados en primera persona, mediante los cuales somos testigos de la evolución de este personaje femenino sin nombre, pero al cual podríamos asignar el de cualquier mujer en prácticamente cualquier época, dan cuenta del género narrativo en el que se enmarca esta obra. Los diversos escenarios por los cuales avanza la figura principal también dan cuenta de su viaje hacia la libertad: pasa desde la casa de sus padres, al lugar que habitaría con su marido y luego al departamento propio, en línea con la evolución que experimenta.

La linealidad con la que está estructurada la novela nos permite constatar el carácter dinámico de la protagonista.  Su transformación en sujeto emancipado es plasmada de manera cronológica, con apenas algunos flashbacks a la casa de campo de su infancia y la figura paterna. Si bien el relato es de corte realista, pues incluso presenta una fotografía del espacio de la mujer en la pirámide social, los progresivos logros que va obteniendo su figura central bien podrían confundir a un lector coetáneo de su autora y hacerlo pensar que se trata de una fantasía.

Sin embargo, Valdivieso hace notar que se trata de una realidad posible. El conflicto está presente en cada página: la disyuntiva entre el deber y el querer o simplemente ser, aquella tensión entre lo que los demás personajes esperan de la protagonista y lo que ella siente a menudo nos hacen dudar de que nuestra heroína vaya a conseguir su libertad. La situación encuentra su clímax con el abandono del hogar matrimonial y la posterior legalización de la anulación.

A través de dieciséis capítulos de monólogo interior, donde la protagonista dialoga consigo misma, se cuestiona y motiva a completar la difícil tarea que se ha autoimpuesto, asistimos a una pequeña revolución: la aparente trivialidad esconde un llamado a las armas, a una búsqueda por la libertad del cuerpo y el pensamiento. El anonimato de la heroína no es casual, pues nos permite reconocer en esta voz algo de la propia a la vez que se nos advierte que esta búsqueda por la autonomía es una odisea que no termina con la firma de ningún decreto.

1 Comment

  1. Fabulosa introducción me encantaría seguir leyendo tus artículos, dado que mediante tu interpretación y narración encuentro no solo un articulo bien hecho sino también uno que me llena de interés por seguir incursionando en aquello que nos cuentas.

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